domingo, 14 de junio de 2009

Existen alternativas


Entrar a analizar y describir qué son y cómo funcionan los medios de comunicación alternativos puede resultar curioso aprovechando este blog, como medio diferente de comunicación entre iguales, pero que pertenece al tiempo Gmail a una de las grandes multinacionales de Internet, que cuenta con numerosos medios para codificarnos y que constriñe con una serie de parámetros la capacidad para ejercer esta exposición.
El interés de Joan, Ana y Antonio en la penúltima clase de la asignatura de Innovación y Desarrollo era hacer ver tanto a compañeros como a profesores que existen redes alternativas de comunicación que funcionan, tienen sus seguidores y están en claro proceso de desarrollo. El origen de estas redes alternativas información surge por el interés de llevar a cabo una democratización de la comunicación que proviene de los medios tradicionales, es decir, se buscan espacios y medios de expresión distintos y sin relación con los grandes conglomerados comunicacionales para desarrollar y transmitir una información veraz, clara y sin constricciones. La red aparece entonces como un medio efectivo para alcanzar la unión dentro de este marco; la interrelación entre estos medios que se dirigen en una misma dirección hace que el aumento de la participación y de las alternativas nos orienten hacia un bienestar mejor.

La comunicación ciudadana se está consolidando cada vez más a través de Internet, siendo los actores los gestores y productores del contenido. Incluso los grandes medios ya están mirando hacia esta comunicación para cubrir parte de la información que no es transmitida por las grandes agencias o por los medios de comunicación tradicionales (http://www.periodismociudadano.com/2009/06/13/the-new-york-times-busca-reporteros-ciudadanos-entre-sus-lectores/)

La comunicación alternativa también tienen lugar en los medios audiovisuales, en clase se expusieron iniciativas como la de Comunitarias Tv (http://www.comunitariastv.org/) y Ágora Tv (http://www.agoratv.org/), proyectos que tienen como objetivos producir y difundir contenidos comunitarios, difundiendo los problemas de los ciudadanos, intercambiando información con medios con sus misma intención, y al tiempo formando y capacitando a personas para que se realice una emisión de calidad.

Estas alternativas formas de comunicación y de información, además de dar una nueva visión del mundo que muchas empresas comunicativas ocultan, surgen sin los condicionantes mencantilistas de tener que introducir tan o cual publicidad, depender de grupos políticos o económicos, lo que les permite difundir la información como siempre deseamos los profesionales, con rigor y sin censuras provenientes de fuentes externas a la propia noticia.

jueves, 11 de junio de 2009

Más que lugares de paso


Quizás sea porque vengo de una ciudad pequeña como es Cuenca, pero al llegar a Madrid eché en falta la relación y la cercanía con los vecinos del bloque, la actividad de los mismos en el mercado, en la plaza del barrio...

Y es que sobre todo en las grandes ciudades creo que el espacio público poco a poco se va perdiendo; está siendo alquilado, utilizado como valor de cambio para ir introduciendo en él elementos que restringen la actividad libre de los vecinos. Es el caso de las terrazas de los bares que invaden las aceras peatonales y las que tienen que pagar una alto precio por utilizar esos espacios; también es el caso de las instalaciones de juegos recreativos infantiles como un tiovivo por el que los padres pagan, cuando ese "cachivache" está ocupando un espacio en el que se podría construir una parque público para que los niños jugaran.

Desde siempre, desde las griegas ágoras y los foros romanos, las personas han tenido y tienen la necesidad de estar al aire libre relacionándose. La memoria colectiva de la tradición de la vida en la calle, en tu barrio, es necesario que se recupere ya que estos espacios dan vida a las personas... Cuántos bancos de los parques son testigos mudos de los besos fugaces que enamorados se han dado sobre él, o los árboles que han presenciado la riña de un padre a su hijo por no hacerle caso, o que han sido la "casa" o "refugio" para jugar al escondite..., no dejemos que hasta un espacio de interrelación tan necesario también acabe mercantilizado.

Más allá del mundo virtual


Facebook, Tuenti, Hi-5..., muchos de nosotros somos usuarios habituales de las redes sociales, una nueva forma de comunicación vía Internet directa, rápida y donde podemos crear nuestro propio perfil de usuario que nos define, nos describe y por el que nos damos a conocer al resto de los "amigos" integrantes de esa red.

Construimos nuestra propia identidad reflejándola en el inicio de nuestro perfil, o si no, creamos una identidad inventada más atractiva y cercana a lo que nos gustaría ser realmente. Fotos, vídeos, comentarios..., necesitamos que los demás sepan de nuestra existencia, que los "otros" vean que tenemos vida social más allá del portátil y que no tenemos pudor por enseñarla. Pero, ¿realmente colgamos y etiquetamos fotos, canciones, y escribimos nuestros datos para que los otros conozcan que existimos o porque nosotros mismos necesitamos ese comentario añadido en el pie de foto para conformarnos como personas?

Incluso llegamos a cambiar las expresiones al comunicarnos, ya no se dice: "Ponte que te hago una foto", sino que indicamos: "Venga una pose Tuenti"; o para decir que le vamos a mandar a alguien un mensaje virtual decimos: "Luego te mando un Tuenti", o "te lo explico en un privado". Al tiempo, nuestra intimidad ya no forma parte sólo de nosotros, pueden circular nuestros recuerdos por todo el mundo a través de esta red virtual.

Y esta masa de personas conectadas tiene mucho poder, un comentario o rumor en cadena puede llegar a traspasar la pantalla y afectar a la realidad; por lo tanto, creo que debemos aprovechar las oportunidades que nos dan los nuevos medios de relación para salir del caparazón superficial de la identidad e individualismo virtual, para a partir de una acción en red hacer que surjan efectos positivos en el mundo real, generar cambios en este mundo palpable y desigual en el que vivimos.