jueves, 11 de junio de 2009

Más que lugares de paso


Quizás sea porque vengo de una ciudad pequeña como es Cuenca, pero al llegar a Madrid eché en falta la relación y la cercanía con los vecinos del bloque, la actividad de los mismos en el mercado, en la plaza del barrio...

Y es que sobre todo en las grandes ciudades creo que el espacio público poco a poco se va perdiendo; está siendo alquilado, utilizado como valor de cambio para ir introduciendo en él elementos que restringen la actividad libre de los vecinos. Es el caso de las terrazas de los bares que invaden las aceras peatonales y las que tienen que pagar una alto precio por utilizar esos espacios; también es el caso de las instalaciones de juegos recreativos infantiles como un tiovivo por el que los padres pagan, cuando ese "cachivache" está ocupando un espacio en el que se podría construir una parque público para que los niños jugaran.

Desde siempre, desde las griegas ágoras y los foros romanos, las personas han tenido y tienen la necesidad de estar al aire libre relacionándose. La memoria colectiva de la tradición de la vida en la calle, en tu barrio, es necesario que se recupere ya que estos espacios dan vida a las personas... Cuántos bancos de los parques son testigos mudos de los besos fugaces que enamorados se han dado sobre él, o los árboles que han presenciado la riña de un padre a su hijo por no hacerle caso, o que han sido la "casa" o "refugio" para jugar al escondite..., no dejemos que hasta un espacio de interrelación tan necesario también acabe mercantilizado.

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